Historia

La Biblioteca ha sido una obra, un proyecto prospero desde hace 50 años, gracias al generoso regalo de tiempo, dinero y apoyo de las buenas personas de San Miguel de Allende, visitantes de otros estados y extranjeros. La Biblioteca quiere agradecer a toda esta gente, grupos y compañías que han contribuido tanto a través de estos años.

En 1954, La Biblioteca empezó a funcionar en una casa particular, y en 1958, se cambio a su lugar presente en Insurgentes #25 donde se celebran sus 55 aniversarios ofreciendo una serie de eventos culturales.

Aparte de los 60,000 libros en español, ingles, alemán francés que se encuentran en la Biblioteca, también ofrece talleres, cursos, clases para niños y niñas de computación, pintura, inglés, guitarra, piano, coro; además conferencias, cine y teatro para todo público. Tambié se otorgan becas a jóvenes calificados.

Nacimiento de una idea.

En 1954, Helen Wale invito a su casa en la calle de Hospicio a jóvenes mexicanos para que disfrutaran de su gran colección de revistas. Pronto corrió la voz y fue necesario traer más sillas y mesas para los niños. Varios extranjeros ofrecieron ayuda en esta tarea.

Al poco tiempo, en 1955 hubo la necesidad de rentar un espacio más grande. Aquí Helen Wale y sus voluntarios añadieron material educativo e introdujeron una colección de cuentos de hadas en ingles, traducidas al español. Esto tuvo gran éxito que estudiantes americanos empezaron a donar libros en ingles, traduciéndolos al español.

Los voluntarios estaban felices con su éxito, así que en 1957 decidieron pedirle al gobernador de Gunajuato Jesús Rodríguez Gaona, que estableciera un espacio adecuado para crear una Biblioteca que sirviera a toda la comunidad.

Al siguiente año, el gobernador les ofreció en comodato el edificio en Insurgentes #9 (ahora 25)*, edificio que había sido rastro, y antes parte del Colegio de niñas y matronas de Señora Santa Ana.

Varios eventos fueron organizados para colectar los $20,000.00 pesos necesarios para empezar la restauración. El Estado luego contribuyo $161,234.00 pesos. La restauración completa. El gobernador Rodríguez Gaona inauguro oficialmente la Biblioteca Publica el domingo 21 de noviembre de 1958. En un contrato con el Estado, autorizado por el Gobierno Federal, dueño de la propiedad, se concedió dicha propiedad legalmente a la Biblioteca Publica, AC.

El primer programa diseñado para tratar de mantener económicamente a la Biblioteca fue El Tour a Casas y Jardines, luego con tarjetas postales hechas por los niños con la ayuda de pintores voluntarios. Allí empezó la idea de abrir una tiendita de regalos.

Las bibliotecarias voluntarias fueron Gloria Graham, Marny Martin y Tony de Gerez. La actividad fue creciendo tanto que fue necesario contratar un bibliotecario profesional, el profesor Benjamín García, quien enseño al Sr. Manuel Fajardo, ahora director de la biblioteca,  a ser bibliotecario.

En 1975, La Biblioteca empezó a publicar el periódico Atencion y en 1982 empezó el programa de apoyo a bibliotecas rurales. Este programa ha contribuido con libros y repisas a más de 350 escuelas rurales.

En 1993, el área donde están ubicados el Teatro y el Café Santa Ana, era propiedad de la familia Briones. Nunca se pudo hacer trato con la familia para la compra de dicho edificio pero cuando murió el último miembro de esta familia, el gobierno añadió esta propiedad al contrato celebrado en 1958 con la Biblioteca. En al sala Quetzal, junto al Café, esta ubicada la colección de Estudios Latinoamericanos. Esta sala fue nombrada por Toni de Gerez, su gran promotora.

*En 1734, el padre José Hipólito de Aguado y un grupo de curas de la iglesia El Oratorio fundaron un hogar para mujeres pobres abandonadas por familia, esposos o viudas llamado Hogar de Nuestra Señora de Santa Ana. Dicho hogar fue mantenido por la alta sociedad de San Miguel de Allende. En 1743, cuando murió Doña María de Retis, la bisabuela de Allende, dono $100.00 pesos al hogar de mujeres. A través de muchos años, un gran numero de mujeres sanmiguelenses vivieron en este hogar tranquilamente, algunas se casaron, otras se convirtieron en monjas y otras pasaron toda su vida allí.

En 1862, El Hogar de Mujeres fue expropiado por el gobierno durante la Guerra de la Reforma, y las mujeres fueron expulsadas. El edificio quedo en ruinas y después se convirtió en el rastro.